jueves, 21 de febrero de 2013

Introducción al Derecho.


Introducción al Derecho.

La cátedra Introducción al Derecho posee características  científicas, sociales y pedagógicas; iniciarse en el mundo jurídico es más que el estudio de las leyes; es un arte donde a los alumnos se les instruye para que sean artesanos de la palabra y la reflexión. El estudio de las ciencias jurídicas exige disciplina; que requiere del compromiso por parte de los profesores y estudiantes para el logro de los objetivos que deberán apuntar a una suerte de  apostolado buscando propagar ideales sociales.

Ahora bien, considerando al Derecho, como una construcción humana necesaria, una forma de control social, surge los principios rectores del mundo jurídico, conceptos básicos, que deben estar presente en todo momento en los individuos que participan en el proceso de enseñanza aprendizaje de esta disciplina humanista, pues, el derecho está dirigido al ser humano no considerado como un ser aislado, desconectado de los demás, sino como  un ente integrado que vive en sociedad; es decir en relación permanente con sus semejantes.

Existe una máxima dentro del mundo jurídico, y esto es que,  el derecho se aprende estudiando y se ejerce pensando.  Lo que permite inferir que es una carrera lógica, sistemática, metódica, que abarca aspectos objetivos y subjetivos, que permiten  distinguir entre lo que es el conocimiento  y una opinión, que bien desarrollada forma criterios;  para ese propósito, el estudio del derecho cuenta con un lenguaje técnico propio de las ciencias jurídicas, conceptos fundamentales que van desde principios rígidos  hasta el dominio de la lógica, la cual correlacionadas brindan a cada rama de estudio una  validez permanente y universal.
Para iniciarse en el estudio de las ciencias jurídicas es necesario adoptar una actitud comprometida, las exigencias que plantea la adquisición de los conocimientos jurídicos va mas allá de lo conceptual, ubicándose en el ámbito de lo actitudinal, guarda estrecha relación con el ser, más  que con el hacer. Un verdadero estudiante del derecho, es una persona que entiende esta relación y que asume la  posición de servir siempre como detonador de cambios que propicie un beneficio social.

El impacto del ejercicio profesional del abogado trasciende lo individual y se ubica en el campo del servicio público. En sus manos podría estar aconsejar de forma ética a un cliente para resolver una disputa matrimonial, a un patrón con conflictos con sus empleados, por mencionar unos pocos ejemplos, y de su aporte podrían surgir importantes decisiones que pueden afectar o beneficiar a individuos en su acervo personal, familiar, patrimonial, entre muchos otros, razón por la cual el ideal es que en el proceso de enseñanza se incluya las herramientas necesarias, la consolidación de valores morales para que los futuros profesionales sean multiplicadores de sensibilidad social.

Una correcta y ética Introducción al Derecho, ubicaría a los estudiantes en una eficaz adquisición del orden jurídico, logrando a futuro  reivindicar la profesión del abogado, formarlos con vocación de servicio al prójimo, pues, solo con  bases solidas se logra el ¨ deber ser¨; que la semilla de lo justo encuentre terreno fértil en cada individuo que se inicie en esta noble profesión, pues, el fervor del litigio requiere tiempo y empeño, un gran compromiso que exige capacitación constante, éstas son aspectos indiscutibles de un buen abogado, el cual si se siente instrumento de aporte social,  puede luchar contra todo menos con su propia esencia.

 





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